El intendente Juan Andreotti se refirió al cierre de la planta de FATE en Virreyes, que dejará sin trabajo a 920 empleados, de los cuales 300 son vecinos del distrito. En un video difundido en sus redes sociales, el jefe comunal expresó su preocupación por el impacto social y económico de la medida.
En ese contexto, Andreotti afirmó que la decisión empresarial “es un golpe muy duro para San Fernando y para cientos de familias”.
“Estamos hablando de 920 puestos de trabajo, de los cuales 300 corresponden a vecinos de nuestra ciudad. Detrás de cada número hay una familia que hoy vive una enorme incertidumbre”, sostuvo.
Y agregó: “Detrás de cada puesto de trabajo en FATE hay familias e historias de vida, muchos años de esfuerzo, proyectos y sueños construidos. Hoy no hablamos solo de una fábrica que cierra, sino de familias que sienten dolor por su presente e incertidumbre por su futuro; de trabajadores que dedicaron años de su vida a esta empresa y ayudaron a construir la identidad productiva”.
El jefe comunal señaló además que el Municipio se encuentra analizando herramientas de acompañamiento y asistencia para los trabajadores afectados, al tiempo que pidió la intervención y el compromiso de los distintos niveles del Estado para intentar revertir o amortiguar las consecuencias del cierre.
“Les pedimos al Gobierno Nacional y Provincial que sigan los esfuerzos en la búsqueda de una solución para el cuidado de esas familias. Consideramos fundamental la Conciliación Obligatoria como herramienta para acercar posiciones y evitar que una decisión de estas características tenga consecuencias irreversibles para los trabajadores”, expresó.
Andreotti subrayó que la industria nacional atraviesa un momento crítico y advirtió sobre el impacto que tienen las importaciones y la caída del consumo interno en el entramado productivo local.
“La defensa del trabajo y de la producción argentina tiene que ser una prioridad”, afirmó en el mensaje difundido a través de sus redes sociales.
El cierre de la planta de FATE en Virreyes representa uno de los golpes industriales más significativos para el distrito en los últimos años y abre un escenario de fuerte preocupación social en San Fernando.



