La Municipalidad de Paraná y la Facultad de Ciencia y Tecnología (FCyT) de UADER firmaron un convenio que permitirá construir un mapa de calor de la ciudad para detectar zonas de mayor riesgo y agilizar la toma de decisiones en políticas de prevención.
La intendenta Rosario Romero destacó el sistema de geolocalización y georreferenciación de casos de violencia por motivos de género que impulsa el Municipio junto a la casa de estudios.
“Combinará Inteligencia Artificial (IA) con datos municipales para construir un mapa de calor que identifique las zonas de mayor incidencia y clasifique automáticamente el nivel de gravedad de cada situación”, explicó Romero.

En ese sentido, la intendenta de Paraná destacó la importancia del sistema “que permitirá tener un diagnóstico actualizado de la situación en la ciudad y, a partir de ahí, poder fortalecer las políticas públicas en prevención de violencia de género que desarrolla la Municipalidad de Paraná con diferentes formas de abordaje como talleres y asistencias”.
El decano de la FCyT, Juan Pablo Filipuzzi, precisó que al sistema lo desarrollarán docentes y estudiantes de la facultad. “Demandará entre cuatro y seis meses, porque lleva un proceso de validación, ya que son cuestiones muy riesgosas y tienen que ver con situaciones de vulnerabilidad”, explicó.
El secretario de Desarrollo Humano del Municipio, Enrique Ríos, subrayó el valor institucional del acuerdo: “La importancia mayor es la construcción de una articulación permanente con la universidad pública, que nos va a permitir contar con esta herramienta de mapa de calor en la ciudad, y saber cuáles son los de mayor o menor problemática”.
La subsecretaria de Género, Diversidad, Niñez y Adolescencia, Mercedes Solanas, explicó el diagnóstico que motivó el desarrollo del sistema: “Se han incrementado las denuncias por motivos de violencia de género, por eso la necesidad de construir esa herramienta que nos permite geolocalizarlas y asignarles un nivel de riesgo”.

Etapas de desarrollo e implementación
De acuerdo con el convenio firmado, el trabajo se desarrollará en seis fases sucesivas. La primera etapa, de tres semanas, contempla el relevamiento y análisis de la información disponible en los registros municipales y la normalización de los criterios de carga de datos.



